¿Para qué le sirven los bigotes al gato?

Las vibrisas, que es el nombre técnico que reciben los bigotes felinos, cuentan con terminaciones nerviosas más desarrolladas que otros pelos de su cuerpo, e incluso más que los bigotes de otros animales. Por esta razón, se trata de una parte muy importante para el movimiento y desarrollo del propio gato y por ninguna razón debemos cortarlos o arrancárselos.

Como ya hemos señalado, los bigotes lo ayudan para moverse con libertad por el entorno que le rodea, pero hay más, pues cuentan con otras funciones. Aquí te las contamos.

Le ayudan a detectar la temperatura

Los bigotes felinos no solo le permiten al animal corroborar si hace calor o frío, sino que son capaces de detectar si los objetos que le rodean queman o son fríos. Por ello, gracias a estos singulares pelos los gatos pueden saber cosas como si la comida que tienen delante quema demasiado.  

Le sirven para orientarse en la oscuridad

Actúan como los ultrasonidos en otros animales nocturnos, salvo que los bigotes no emiten ondas para localizar obstáculos o peligros. Gracias a ellos, los felinos consiguen orientarse con libertad por la noche y detectar posibles presas.

Pero, además, por medio de los bigotes conocen las dimensiones de los espacios que los rodean, el tamaño de las habitaciones o las distancias que necesitan recorrer para llegar a su destino. Por eso, si no se cuelan por una abertura demasiado estrecha es porque ya han detectado su tamaño y saben que no podrán entrar en ella sin hacerse daño.

Son un indicativo del estado de ánimo del felino

Con solo observar sus bigotes los dueños de gatos pueden saber si su animal está triste o contento; si se muestra relajado o, por el contrario, está incómodo, molesto o intranquilo por algo.

Como vemos, las vibrisas son sumamente importantes para estos animales; de ahí que debamos contribuir a su cuidado. Puede suceder que algún pelo del bigote se acabe cayendo durante la época de muda. Si ello es así, se trata de un proceso natural y no tenemos que preocuparnos. Aunque siempre podemos acudir al veterinario para que valore al felino y determine si hay algún problema detrás (como una alergia o la presencia de parásitos) o este hecho puede afectar a su comportamiento y movilidad (el animal se muestra irascible, en tensión o no puede caminar correctamente).

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